Guía de Congelación de Marisco

MARISCOS ANAMAR

Congelar bogavante, langostinos, mejillones, gambas, etc

Cómo congelar marisco

El marisco es un producto delicado y altamente perecedero, por lo que su correcta conservación es clave para mantener su frescura y sabor. Congelarlo de manera adecuada permite disfrutarlo en cualquier momento sin perder calidad.

En Mariscos Anamar hemos diseñado esta guía para explicar qué mariscos pueden congelarse, cómo hacerlo correctamente y algunos consejos prácticos para garantizar los mejores resultados.

Además, puedes descargar la guía en formato PDF para que la tengas a mano cuando la necesites.

Consejos generales

Con estos consejos, podrás disfrutar del mejor marisco en cualquier época del año sin perder calidad. ¡Buen provecho!

Envase

Usar bolsas herméticas o envasado al vacío para evitar formación de cristales de hielo y pérdida de calidad.

Etiquetado

Etiquetar con la fecha de congelación para un mejor control del tiempo de almacenamiento.

Descongelación

Descongelar en la nevera con antelación (12-24 horas), nunca a temperatura ambiente.

No recongelar

No recongelar mariscos ya descongelados, ya que afecta su sabor y textura.

La espera justa

No esperar demasiado para cocinarlos tras descongelarlos.

Congelación recomendada

Tiempo de congelación recomendado: uno o dos meses

Cangrejo Real, Buey de mar, Bogavante, Langosta y Centollo.

Cómo cocer crustáceos grandes para congelar

Paso 1:
Cocer

Ver consejos de cocción en la Guía de Cocción de Marisco de Mariscos Anamar.

Paso 2:
Esperar

Es importante esperar a que el marisco se enfríe.

Paso 3:
Envolver

Envolver en un paño humedecido con el caldo de la cocción escurrido.

Paso 4:
Film

Envolver con film sin dejar bolsas de aire o envasar al vacío.

Paso 5:
Guardar

Colócalo en el congelador.

Congelar centollo, pulpo y langostinos

¿Puedo congelar Txangurro?

En el caso del Txangurro, se puede congelar la carne cocida y desmenuzada, guardada en bolsas al vacío, recipientes herméticos o bolsas de congelación.

No congelar Nécoras ni Cigalas Grandes

En el caso de las nécoras y las cigalas grandes, no se aconseja congelar porque su carne es muy frágil y la congelación afecta a su textura. Se recomienda consumir frescas.

Langostino, gamba, cigalas pequeñas, carabinero, quisquilla y camarón.

Cómo congelar crustáceos pequeños

Gambas blancas y gambas rojas congeladas

Congelar crudo

Si vas a cocinar el marisco pequeño a la plancha se recomienda congelar en crudo y en bolsas herméticas. Al congelar las cigalas crudas se puede apreciar cierto oscurecimiento de su cabeza.

Cómo cocer

Para cocer los crustáceos pequeños se recomienda ver los tiempos de cocción y cantidad de sal adecuado en la Guía de Cocción de Marisco de Mariscos Anamar.

No congelar percebes

No se recomiendan congelar crustáceos cirrípedos. En el caso de los percebes, al congelarlos pierden su sabor y textura.

Pulpo, calamar, magano, chipirón, erizo de mar y bígaros o caracolillos.

Cómo congelar moluscos y erizos de mar

EQUINODERMOS

Erizo de mar

Estos moluscos con espinas y piel rugosa pierden sus propiedades al congelarse por lo que se recomienda consumir frescos.

Pero si no lo vas a consumir próximamente, puedes congelar solo las gónadas limpias, es decir, la parte comestible naranja/amarilla del erizo, sin restos de agua, arena, cáscara ni líquido interior.

CEFALÓPODOS

Pulpo, calamar, magano y chipirón

Se puede congelar sin problema. Se recomienda congelar crudo y limpio en bolsas individuales y descongelar en la nevera o en agua templada.

Gasterópodos

Bígaros o caracolillos

No se recomiendan congelar, ya que pierden calidad.

Almejas, Mejillones, Berberechos, Navajas, Vieiras y Zamburiñas

Cómo congelar bivalvos

Aunque es posible congelar almejas, mejillones y berberechos, no se recomienda congelarlos vivos y con la concha, ya que pierden calidad, pueden sufrir cambios de textura y, al descongelarse, ya no es posible comprobar correctamente si estaban vivos.

Siempre que sea posible, lo mejor es consumirlos frescos. Si necesitas conservarlos durante más tiempo, la opción más segura es cocinarlos antes de congelarlos.

Y recuerda que para disfrutar de una mejor calidad, se recomienda consumirlos en un plazo aproximado de 2 a 3 meses.

Pasos a seguir para congelar almejas, mejillones, berberechos, navajas, etc.

Revisa los bivalvos y desecha los que tengan la concha rota o permanezcan abiertos después de darles un ligero golpe.

Lávalos bien con agua fría. En el caso de las almejas y los berberechos, déjalos previamente en agua fría con sal para que eliminen la arena.

Cocínalos al vapor o en una cazuela hasta que se abran.

Desecha todos los ejemplares que no se hayan abierto durante la cocción.

Deja que se enfríen rápidamente y separa la carne de las conchas. También puedes conservarlos con su propio jugo de cocción, previamente colado.

Guárdalos en un recipiente hermético o en una bolsa apta para congelación, eliminando todo el aire posible.

Anota la fecha y congélalos a –18 °C.

Cómo descongelarlos

La forma más segura es descongelarlos lentamente en el frigorífico, dentro de un recipiente que recoja el líquido. Nunca deben descongelarse a temperatura ambiente. Si necesitas utilizarlos rápidamente, puedes cocinarlos o calentarlos directamente desde congelados, siempre que la receta lo permita. Una vez descongelados, consúmelos cuanto antes y no vuelvas a congelarlos, salvo que los cocines previamente.

Nuestra recomendación

Para conservar todo su sabor y su textura, recomendamos consumir las almejas, los mejillones y los berberechos frescos. Si no vas a utilizarlos a tiempo, es preferible cocinarlos y congelar únicamente la carne con un poco de su jugo, en lugar de congelarlos vivos con la concha.

Buey de Mar de Mariscos Anamar

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