¿Buscas una forma diferente de preparar salmón a la plancha? La combinación de salmón noruego, piña a la plancha y espinacas reúne sabores que se complementan: la suavidad del pescado, el toque dulce y ligeramente ácido de la fruta y una guarnición vegetal sencilla.
La inspiración llega de Ana, dietista y creadora de contenido en @nutri_pine, que ha compartido en Instagram esta combinación utilizando salmón de Anamar. A partir de su propuesta, te contamos cómo preparar nuestra versión en casa.
Una receta fácil para dar variedad a tus comidas y disfrutar del pescado con pocos ingredientes.
Ingredientes para 2 personas
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2 porciones de salmón noruego de Anamar de unos 200 g cada una.
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4 rodajas de piña fresca, sin piel ni corazón.
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200 g de espinacas frescas.
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1 diente de ajo.
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1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
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Sal y pimienta al gusto.
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Unas gotas de limón, opcionales.
Tiempo orientativo: 25 minutos.
Dificultad: fácil.
Cómo preparar salmón a la plancha con piña y espinacas
1. Prepara los ingredientes
Lava las espinacas y escúrrelas bien. Pela y lamina el ajo. Corta la piña en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor.
Seca la superficie del salmón con papel de cocina: este pequeño gesto ayuda a que se dore mejor. Salpimenta justo antes de cocinar.
2. Dora la piña a la plancha
Calienta una plancha o sartén antiadherente y pincélala con un poco de aceite. Coloca las rodajas de piña y cocínalas unos 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
El calor concentra su sabor y dora los azúcares naturales de la fruta, sin necesidad de añadir azúcar. Reserva.
3. Saltea las espinacas
En otra sartén, añade un poco de aceite y el ajo laminado. Cocínalo a fuego medio, procurando que no se queme.
Incorpora las espinacas y saltéalas durante 2–3 minutos, hasta que reduzcan su volumen. Añade una pizca de sal y retira del fuego.
4. Cocina el salmón noruego
Calienta la sartén a fuego medio-alto con una fina capa de aceite. Si las porciones tienen piel, comienza por ese lado.
Cocina unos 4–5 minutos, dales la vuelta con cuidado y continúa otros 2–4 minutos. Los tiempos son orientativos: ajusta la cocción al grosor de las piezas y comprueba que el centro quede cocinado.
Evita mover continuamente el pescado para que conserve su forma y se dore de manera uniforme.
5. Emplata y sirve
Reparte las espinacas entre los platos, coloca el salmón encima o a un lado y acompaña con la piña recién hecha. Si te gusta el contraste cítrico, termina con unas gotas de limón.
Consejos para que el salmón quede jugoso
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Elige porciones de grosor parecido: así se cocinarán al mismo tiempo.
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Calienta la sartén antes de añadir el pescado: facilitarás el dorado.
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Controla el tramo final de cocción: unos minutos de más pueden resecarlo.
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Cocina la piña por separado: podrás dorarla sin que su jugo interfiera con la cocción del salmón
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